LOS FETICHES DE LA NEGRA CARMEN Y OTRAS PASADITAS DEL DARK SIDE
Con eso del Sex Fetish, o sea, excitarse con objetos o actitudes a la hora de hacer el antiquisimo y milenario acto del “mete-saca-mete-saca”, hay de todo en esta viña del Diablo Pison y sus amigos... Yo, Paloma Cabezona, tengo una amiga que es sexoservidora (o sea, "puta", para que me entiendan Atolito, el MONO y Guanaco Socialista) solo que a mi me lo presta de choto... Pues bien, esta trabajadora del sexo me cuenta pasaditas de los fetiches de sus clientes, de la siguiente forma:
– Fijate Paloma Cabezona – me dice la negra Carmen- que el primer cliente, es un pastor evangélico, gordito, choquito, ya sazón, y se excita así : cuando me va a pasar a recoger, me avisa con tiempo para que yo esté vestida con una falda que sea cortita-cortita y un calzón chiquitito; entra al cuarto del matadero pero no nos desvestimos, sino que él se sienta junto a mí, en la orilla de la cama (y la hunde un poquito pues es bastante gordito), haciendo de caso que vamos en microbús y que no nos conocemos, entonces él, provoca una conversación casual, como la siguiente:
– ¿Y para dónde va?
– Para Soyapango, por qué? – le pregunto yo –
– No, por nada, ¿Usted ahí trabaja?
– Si, en una maquila...
– Ahhh, le debe tocar duro, verdad ?
– Supiera que ni para terminar el mes me alcanza ¡!!
–¿Vive cerca de su trabajo?
– Sí…. Yo vivo por la Santa Lucía
– ¡Ajá!
Y asi, charlando, pero él, poco a poco, al suave, me ha dejado caer la mano en la rodilla, como cuando uno va en un bus y un pendejo quiere tantear si te dejás manosear, ¿verdad...? La conversación sigue y sigue, hablando solo mierdas, pero él ya vio que a mí no me molesta, y comienza, poquito a poco, paso a paso, a cueviarme, a cangrejearme supuestamente con disimulo, toconeandome en las piernas... Y es en este momento que el cliente-hermano alcanza el grado máximo de excitación, pues solo asi se la para la verga y rápido nos quitamos los dos la ropa, él se me encarama rápido y uuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhg !!!!, se viene como en dos segundos encima de mi calzón...
Dice mi amiga, la negra Carmen, que este cliente le paga por ese show $75.00, con tal que ella le siga la corriente y lo mejor, dice ella, que no la molesta con que tenga que mamarlo ni otras poses, pues rapidito termina, solo que hay que echarse antes el teatro ese... Pero le suplica, le llora que le guarde el anonimato y hasta la fecha lo ha cumplido, pues ni a mí, que soy casi su “pimp” me ha revelado la identidad de ese pastor gordo...
El otro cliente es más especial, es un militar activo en CAPRES, que a cada rato sale en la tele, dice mi chera, de la guardia pretoriana que cuida al Gordito Casaca... Dice mi chera que previo a pasarla a recoger, le da dinero para que vaya al salón de belleza a que le arreglen las manos y los pies, peinado y maquillado, pues esos detalles él no los perdona... Luego, ya en el matadero, que es de los que quedan camino al puerto, el show que se debe echar mi amiga es en doble papel :
Primero hace el "mate" que es la secretaria de una doctora, se sienta mal para enseñarle el calzón...
Entonces, el cliente (el chafarote) toca la puerta y ella abre:
– Buenas, está la doctora? (Viéndole el calzón)
– Si, pase, usted viene con cita ? (Ella se pasa el lapicero por la raya, para excitarlo)
– No, fíjese, voy a pasar por turno...
– No hay problema, no han venido pacientes, siéntese...
Luego, mi amiga cambia su papel… Ella misma es la doctora y sale del baño convertida en doctora, e inicia otro diálogo:
– Ajá señor, veamos que le pasa…
– Es que fíjese doctora, que tengo problemas de erección...
– Todos los militares sufren de eso, no se preocupe que con un leve masaje resolvemos eso…
– Pero primero examíneme, doctora….
– Sí, claro…
– Y qué me va a hacer… ?
– Usted se me calla sino lo pongo a trapear el suelo con la lengua…
– De acuerdo doctora, soy su esclavo, haré lo que usted quiera…
– Ajá, veamos esa cosita rica y cabezona... Esta paloma cabezona uhhmmmm
Y asi continúa el diálogo, pero a todo esto, el hombre está chulón y la doctora lo masajea, lo acaricia y termina "charranganeándolo", pero el chero está tan excitado que no cuesta que eyacule... Sin embargo, mi chera dice que lo que a él lo que le excita es el show previo, que por eso le paga a ella... Además, mi amiga dice (y ese es un tanto a favor de ella pues indica cierta calidad humana...) que "aunque le paguen, ella los complace pues, pobrecitos, no son gente normal y quiza necesitan atención y cariño…"
También este militar le ha suplicado que le guarde el anonimato, pues aunque es reservado, a cada rato sale en la TV... Mi amiga, la negra Carmen, es tan vergona, que a la fecha le ha guardado el secreto de la identidad... Y quizá en su discreción está el éxito de su negocio... Me ha prometido contarme mas fetiches de sus clientes... Para ustedes, amigos de la afición lépera
Pero dejenme decirles que yo también tengo mi par de fetiches escondidos por ahí pues en eso de los fetiches, ni la Paloma Cabezona ni el Diablo Pison se escapan, pero por lo menos yo no soy militar en funciones de sirviente ni pastor evangélico…
Por ejemplo, que piensan ustedes de esto? Yo tengo una mi mujer ocasional, chiquitina-chiquitina, así es la babosadita, hasta parece enanita, se llama Gloria …
Pero además tiene un pequeño defecto en la vista pues es algo bizca, aunque no se le vé feo, lo disimula bastante bien.
Fíjense que a mí me gusta que la Glorita se me suba, de candelita chorriada, pero... aquí viene el fetiche : le digo que no deje de mirarme cuando se esté moviendo, que me mire ( no voy a ser tan brusco de decirle que eso me excita...) lo que me excita es ver como traba los ojos y saca la lengua, jadeando, se le ven bien bonitos los ojitos bizcos...
¿Cómo ven esa jugada, les gustó o no?
Bueno pues, hijos de la gran puta, ahí los dejo… |